LA TÉCNICA DEL INTERROGATORIO: LA PRÁCTICA: CUESTIONES GENERALES


En primer lugar, mencionar expresamente el libro La técnica del interrogatorio, del compañero: (Julio García Ramírez [y otros], Ed. Rasche, Madrid 2012), como libro básico y elemental que recoge sintéticamente el contenido que se deduce literalmente del título.

 La técnica del interrogatorio

No es baladí que hasta que esta publicación, no contenemos con una monografía que tenga como objeto central de su estudio tan relevante técnica -a nivel de la praxis forense- y que sin embargo haya recibido un tratamiento nulo por la comunidad jurídica -salvo la tradición anglosajona-, ajena al estudio de personalidades inquietas, tesis doctorales, más propios del ámbito de la Cátedra, el libro, la tribuna, el coloquio y el artículo; en contraposición con el derecho del día a día, menos romántico, nada original, y claramente tendenciado a la reiteración, que per se colma la necesidad de que la Justicia sea por lo menos: previsible.  Finalidad del principio general de Seguridad Jurídica.  De porqué nadie reparó en la necesidad, innegable, de proveernos de un estudio que tuviera como objeto el adecuado desarrollo de la proposición y práctica de la prueba más practicada en la práctica procesal, y sobre la que hay claro consenso por quienes coadyuvamos, de alguna manera, a la Administración de Justicia; es consecuencia del nulo tratamiento de la materia en la Universidad -en donde nos hacemos juristas-; y en la Práctica Jurídica y/o la pasantía tradicional -hoy día más excepcional-: donde el licenciado -hoy grado- comienza a hacerse abogado.

Es sabido que todos aquellos que por primera vez nos hemos enfrentado a practicar un interrogatorio, lo hemos hecho en una técnica claramente definida por la improvisación, y que sólo la experiencia lleva a su mejora, sin llegar, en muchos de los casos, a desarrollarse de modo mínimamente decente.  Déficit del que son pocos -no me incluyo- nos llegamos algún día a desembarazar en su totalidad.  Una cosa se extrae positiva de tal frecuente carencia técnica: que en ese ámbito: “el tuerto es el rey”.  Se compensa lo mal hecho por una parte, con el hecho de que la otra, mantiene tan contumaz dinámica: ¡40-40: Égalité!  Silence, s’il vous plaît…

Primeramente, tan interesante lectura nos lleva a conocer la realidad de la existencia de la Psicología del testimonio, lo que nos llevará, en un paso posterior al deseo de reforzar los conocimientos en ese ámbito, y que llevan a adquirir nuevos contenidos de lectura.  v.g. “Psicología del testimonio”, (Antonio L. Manzanero, Ed. Pirámide, Madrid 2008).  Y que dejaré su desarrollo, a una futura ocasión, o unas… pues el conocimiento es un hambre que nunca sacia 😦

Análisis de credibilidad

Psicología del testimonio

EL INTERROGATORIO

PRACTICA por el/los proponente/es:

  • Las preguntas deben de ordinario ser ABIERTAS en detrimento de las CERRADAS
  • Las preguntas han de ser CLARAS, en el sentido de fáciles de responder si se conoce la respuesta; en detrimento de las preguntas CONFUSAS, que proyectan dificultades en quien tiene el conocimiento, y que pueden hacer que éste no sea aportado, simplemente por que no se ha entendido qué se está preguntado concretamente.
  • De carácter UNIFÁCTICAS: que una pregunta, busque una respuesta, y que esa respuesta, se corresponda con un hecho concreto.  El hecho concreto que queremos acreditar con la práctica de la prueba.

EL OBJETIVO:

  • Sólo debe proponerse la prueba que se considere NECESARIA, IDÓNEA, PERTINENTE, OPORTUNA, SUFICIENTE y CONOCIDA
  • Acreditación del testigo: con el objetivo de acreditar la calidad del testigo que depone, dejando claras las circunstancias que busquen aquilatar su declaración como testigo en relación a otros  que deponen sobre unos mismos hechos.
  • Acreditación de la imparcialidad: como desarrollo mismo del punto anterior, con idéntico objetivo: que sea valorado el testigo como más fiable que otro menos favorable a nuestro interés.
  • Retratar el lugar de los hechos: determinar claramente la posición en dicho escenario del testigo, y la posición, si procede de los demás testigos, que buscan igualmente, acreditar la superioridad posicional de un testigo, con respecto de otro.  En casos extremos, puede buscar también, probar que un testigo contrario, no pudo desde su posición tener acceso visual de los hechos controvertidos, o que no estaba en el lugar donde dice haber estado, dejando al descubierto el carácter netamente falsario de los testigos de la contraparte.
  • Cronológico, en los términos de establecerse una mayor adecuación ordinal de las preguntas.  Debe empezarse el interrogatorio, aunque nos saltemos un desarrollo cronológico de los hechos de autos, por las preguntas que buscan las RESPUESTAS CLAVES, y que a su vez, buscan probar los hechos y elementos, que nos son exigibles como consecuencia de la carga de la prueba, en cada caso concreto.  Se puede luego retomar un sentido cronológico de las preguntas, que busca facilitar la comprensión del relato del testigo; igualmente supone acto facilitador para el testigo, evitar en la medida de lo posible confundir al testigo: como causa que proyecte de él una impresión de inconsistencia e inseguridad en nuestro testigo.
  • Dejar de preguntar una vez que se ha acreditado lo que se quería probar.  Finalizar el interrogatorio en el memento concreto en el que nuestro objetivo primario se ha completado, o bien percibimos que no lo vamos a lograr por mucho que  insistamos.  Incluso, debe renunciarse a seguir preguntando a un testigo que se haya contradicho de modo obsceno, y cuya credibilidad haya quedado comprometida.  Y ello porque, si ya no sirva para ayudar, por lo menos, vamos a evitar en lo posible, que nos perjudique demasiado.

EL CONTRA-INTERROGATORIO

Práctica por el no proponente del turno de repreguntar al testigo contrario -reacio a responder, y/o sin interés directo en el pleito- como consecuencia de la necesidad que el derecho a un Juicio ecuánime, en evitación de generar indefensión, como objetivo básico de la práctica de la prueba, y que se garantiza expresamente con el respeto al principio de contradicción que rige la práctica de toda prueba en general, y especialmente, aquella a la que nos referimos ahora.

  • OBJETIVO: Atacar la credibilidad del testigo contrario, siempre que su testimonio no nos sea directamente beneficioso.  Concretadas en:
    • Las circunstancias personales del testigo, que puedan comprometer y afectar a su credibilidad: el interés concreto en el pleito, el ánimo espurio de buscar ayudar a una parte, la inverosimilitud en cuanto a un punto de vista claramente exagerado, y/o consecuencia de una carencia física o psíquica que limite su capacidad perceptiva o intelectiva. Nada que ver, con lo que en las películas de EEUU busca desacreditar a la persona del testigo, entrando a valorar su “honorabilidad”, en relación de principios estereotipados, absolutamente ajenos a la praxis forense nuestra.  Y menos mal.  Qué tendrá que ver que la testigo sea una prostituta, para el afectar al testimonio de aquello que ha vivido de propia mano.  .
    • Remarcar las inconsistencias:
      • Buscas dejar patente las respuestas contrarias a: las máximas de experiencia, las reglas de la lógica y los conocimientos científicos; que evidencian que la respuesta o bien es FALSA o por lo menos es ERRÓNEA.
      • Atacar las contradicciones: internas y externas.  INTERNAS: declaraciones que contravengan el principio de no-contradicción, por el cual: v.g. una cosa no puede existir y no existir al mismo tiempo.  Y EXTERNAS, en relación con otras pruebas practicadas, siendo preferentemente consistentes las confrontaciones del testimonio a las pruebas de naturaleza documental.  Pues son capaces, por sí mismas, de tumbar la más exquisita declaración testifical, cuando el testimonio de un testigo resulta contravenir un documento, si tal extremo resulta relevante, y no puede ser excusado como un simple “error”.  Pues el error dista de la mentira en su contenido moral: supone el conocimiento pleno del carácter falsario de lo que se declara por quien miente, exigiéndose el requisito subjetivo de un dolo consciente, que abarca el conocimiento y la voluntad del hecho.
  • Remarcar los datos que favorecen el interés de nuestro derecho.  No significa que reiteremos preguntas que ya han sido formuladas.  Más bien, es mejor evitar reiterar dichas preguntas.  No sea que el testigo se contradiga, y quede anulado, para una vez que nos ha salido bueno.

En mi ciudad, Vitoria-Gasteiz, a dos metros del centro, a 4 de octubre de 2015

p.d. Dejo imágenes de los libros que mencionaba, al mero efecto de embellecer el artículo, alegrando el ojo.  Parece un líbro el hermano mayor del otro, y simplemente es una apariencia.

images

Anuncios

Un comentario sobre “LA TÉCNICA DEL INTERROGATORIO: LA PRÁCTICA: CUESTIONES GENERALES

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s