EL MAGISTRADO ORTEGA ÁLVAREZ NOS DEJA HABIÉNDOLO DADO TODO HASTA EL FINAL


No podemos dejar de señalar la tristeza que nos causa la pérdida de un virtuoso jurista como lo ha sido el Excmo. Luis Ignacio ORTEGA ÁLVAREZ. Es deber de quien suscribe remarcar la valía de quien supo fortalecer el deber de responsabilidad que el puesto requería, sobre la facilona entrega complaciente a los intereses de aquel que impulsó el nombramiento.  El perfil técnico de este Magistrado del TC, que en no pocas ocasiones ha sabido plasmar en los innumerables votos particulares, debiera proyectarse en tan alto Tribunal como una característica que de ordinario definiera a sus miembros, relegando al status de rara avis el perfil que hoy, por desgracia, busca resoluciones más acordes con el interés, que con el derecho.

Lo recordaré como aquel que suscribía junto a su compañera la Vicepresidenta del TC la Excma. Sra. ADELA ASUA, más que frecuentes votos particulares discrepantes con la tesis de la mayoría, y que podríamos agrupar como de gran calidad técnico-jurídica, y casi siempre coincidente con la tesis que yo mismo comparto. Una pérdida que el Tribunal sin duda va a acusar, y que como es tradición, deja el TC con once miembros sine die dado que los Partidos políticos mayoritarios nos tienen más a acostumbrados a su inoperante capacidad para consensuar candidatos que cubran las vacantes que surgen en el TC. Preparados estamos para un nuevo ejemplo de incapacidad del PP y el PSOE para cubrir la plaza que queda libre, demostrando que la regulación del Alto tribunal en relación a sus nombramientos, junto con la falta de voluntad y/o capacidad de los Partidos políticos nos facultan a calificar dicho sistema de fracaso total.

OrtegaNew

Son de su cosecha votos particulares como los del caso Bateragune en el caso contra Otegi, en el que suscribió la tesis de que le había sido vulnerado el Derecho fundamental a un juez imparcial; o desmarques como el de la STC nº 13/2014 para los casos de pruebas de ADN obtenidas por la policía, en la que consideró vulnerado el Derecho a la presunción de inocencia, siguiendo el criterio defendido en la STC 199/2013, que finaliza con un demoledor párrafo final en el que señala:

“Más allá de la resolución del concreto recurso de amparo, la forma de argumentar de la presente Sentencia me suscita una enorme preocupación por el rumbo que puede tomar nuestra jurisprudencia en materia de derechos fundamentales, ya que un razonamiento tan apegado a la legalidad ordinaria e incluso reductora de ésta, corre el riesgo de conducir a una banalización de la Constitución en un ámbito tan importante como éste”.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s